Nacimiento del Opalo

El Ópalo en el Mundo


Australia – Brasil – Honduras – Canadá -  Alaska – Perú – Etiopia – Mali -  Indonesia – Turquía -  Dinamarca -  Hungría – Zambia – Etiopia – Guatemala – Polonia –Nueva Zelanda.

México

Veracruz – Hidalgo – Querétaro – Michoacán – Guanajuato – Chihuahua – Nayarit.

Jalisco


Magdalena – Tequila - Hostotipaquillo – Etzatlan – San Andrés – El Salvador -  El Cobano – La Joya – San Juanito.

Su Historia

Primeras informaciones auténticas sobre la existencia del ópalo como gema preciosa nos lleva alrededor del 50 (a. de c.) en los días del gran imperio Romano.

La historia recopilada por el famoso historiador Pliny, que murió en una de las erupciones del Vesubio en el primer siglo, nos informa sobre un senador Romano llamado Nonius (50 a. de c.) el cual poseía un precioso ópalo, tan grande como una nuez. Según la historia Marco Antonio quiso comprárselo para tratar de impresionar a Cleopatra, y hasta ofreció pagar por el 100.000 seterces (equivalente a 100.000.000 ptas. Valor hoy día), sin embargo, Nonius no aceptaría ningún precio por su “talismán o piedra de buena suerte, que así se consideraba, esto a su vez causo una gran decepción a su  Cleopatra.

Marco Antonio los amaba, y se cree que asaltó a un senador para obtenerlo en particular. Napoleón obsequió a Josefina «El incendio de Troya», un magnífico ejemplar rojo. Shakespeare los llamó « milagro y reina de las gemas», y la reina Victoria de Gran Bretaña hizo de los nuevos descubrimientos de la lejana Australia una necesidad de moda.

En ese tiempo se acreditaba a la gema del ópalo el ser portadora de buena fortuna y amores.

Los Romanos la llamaban la “Gema del ópalo” y se hizo muy popular en Europa para sus propiedades acreditadas de aportar buena salud, riqueza a las mujeres que la poseían y en particular aumento de virilidad al hombre que la adquiría.

En el siglo VII, se creía que el ópalo poseía además prioridades mágicas y unos siglos más tarde Shakespeare fue atribuido por la descripción que dio de la misma como “El Ancla de la Esperanza”, la piedra de la suerte.

A la Gema del ópalo también se le dio el nombre de Oculus Mundi o el ojo del mundo, atribuyéndole propiedades curativas de la ceguera y el aumento de la vista. Sin embargo, si bien la buena fama del ópalo fue enorme por muchos siglos, en las últimas décadas su fama cambio de buena a mala superstición, esto fue por el trabajo realizado por el mercado comercial que desacreditando una gema introdujeron otra o algo nuevo como el caso fue del Diamante, creando así un mercado más lucrativo para ellos.

Pero ¿qué es el ópalo  y por qué se forma?

Se trata de la condensación de sílice y agua que se ha fosilizado por millones de años. El ópalo precioso se caracteriza por el brillo interno de sus colores, blanco, amarillo, naranja, rojo, verde, azul y violeta.

El color base del cuerpo, originado por la cantidad de óxido de hierro de contenga, puede ser blanco, azul lechoso, amarillo, naranja, rojo naranja (ópalo de fuego) y negro.

A diferencia de la mayoría de las gemas, cuyo color resulta de la absorción de luz blanca, en el ópalo, el juego de colores se origina por difracción, debido a que su estructura, está formada por esferas uniformes de sílice, dispuestas en una red tridimensional que al ser atravesada por los rayos de luz, ciertas longitudes de onda se difractan en los planos de vacío y salen como colores casi puros.

La palabra ópalo viene del sánscrito y significa literalmente “piedra preciosa”. El ópalo se da normalmente en zonas rio líticas. Las minas de ópalo se encuentran en casi toda la República Mexicana, pero los estados en donde se extrae ópalo de calidad gema son principalmente Querétaro y Jalisco, que producen el 90% del total de México.

El ópalo es una piedra que puede variar de pureza, color y tamaño, pero hay dos aspectos únicos del ópalo mexicano que determinan en gran parte su calidad: la dureza y la transparencia, ambas producidas normalmente por la cantidad de agua que permaneció en su estructura en el momento de su formación.


De acuerdo con datos históricos, los Ópalos de México fueron utilizados por el pueblo azteca para la elaboración de artículos ornamentales y ceremoniales entre los años 1200 y 1519. Al ópalo se le conocía con el nombre de vitzitziltecpal o “piedra colibrí”, en alusión al parecido de la iridiscencia de la gema con la del plumaje del ave. Uno de los ópalos empleados por los aztecas conocido mundialmente con el nombre de dios del sol azteca, se supone que fue hallado en un templo en el siglo XVI, y después formo parte de la colección de gemas de hope. En 1881 se vendió al museo de historia natural de chicago, para formar parte de la colección de gemas Tiffany.

Los ÓPALOS han fascinado a las personas por siglos. «En ellos puede verse el fuego viviente del rubí, el púrpura glorioso de la amatista, el verde mar de la esmeralda, todos reluciendo juntos en una increíble mezcla de luces».

En el año de 1957-58, un Queretano llamado Alfonso Ramírez por accidente llegó a estas tierras Jaliscienses, se percató de la existencia  de esta preciosa gema, que ya en Querétaro era conocida y apreciada por su belleza y por el valor que tenía, posteriormente llegaron más Queretanos atraídos por el auge del ópalo.


La primer mina descubierta en la región fue “La Única", ubicada en las faldas del volcán de Tequila, posteriormente se descubrieron las minas de “La Estancia, San Simón, La Mora, El Huaxical, Las Latillas, Las Cruces, San Martín, La Pata de Gallo, Mina del Hostotipaquillo”. Y en la sierra de El Salvador Municipio de Tequila fueron descubiertas varias minas como: “La Perla, El Cobano, Las Azucenas, El Santo niño, La Linda, El Verde, Acatan, La Camelia, Las Crucitas y La Falda”.

Estas minas fueron descubiertas y explotadas en los años de 1965-1975 y tuvo lugar en la región “La Fiebre del Ópalo”. Se dice que salían ópalos en tal cantidad que se vendían por costales y que las personas que se dedicaban a los ópalos se contaban por miles. Aún existen muchas personas que vivieron esos tiempos y es muy interesante escuchar sus anécdotas y sus historias de lo que fue “La Fiebre del Ópalo“

El año más importante en la historia del ópalo en Magdalena fue 1950, se descubrieron los depósitos de la preciada gema, la primera mina encontrada en la región fue mina “La Única” cerca del rancho Huitzizilapan, municipio de Magdalena.


Un año más tarde se descubrió  “Las Latillas” y la de “La Mora” en el cerro de San Andrés.

Durante los años 60´s  las minas de la región se explotaron al máximo obteniendo la mayor producción que las minas del estado de Querétaro.  Minas nuevas descubiertas accidentalmente y otras fueron buscadas por grandes conocedores de minas de ópalo; minas descubiertas como “San Simón, Las Cruces, San  Martín, Santa Cecilia, San José, El Huaxical, El Cobano  y La Perla”.

Las piedras más importantes de la historia del ópalo surgieron de las minas de la región de Magdalena, Jalisco. La zona más rica en minas de ópalo del país.

Las Calidades del Ópalo

Las diferentes calidades que tienen los Ópalos se distinguen por su pureza en sus cristales, la transparencia que tengan, sus colores, su iridiscencia y la forma que puedan tener. Estas son las cualidades que deben tener los ópalos para que así, se puedan distinguir entre sí. Si un ópalo no reúne estos requisitos estaremos hablando de que son ópalos de baja calidad, conforme vayan teniendo mejor iridiscencia, mejor cristal y color serán mejores los ópalos.

Los colores de los Ópalos que podemos llamar supremos son:

El Negro o Azabache.

Rojo Sangre de Pichón.

Rojo Fuego.

Rojo Lluvia.

Azul Pavo.

Azul Lluvia.

Verde Esmeralda.

El ópalo es una piedra preciosa que contiene los siete colores del arcoíris, estos son los ópalos más raros por su belleza y coloración.


Extracción del Ópalo

Hay ocasiones en que se puede trabajar mucho tiempo, sin encontrar nada o solamente muestras que no alcanza para sostener el trabajo, ya que su valor en el mercado comercial no alcanza lo suficiente para seguir adelante con la explotación de la mina. En otras ocasiones se llegan a descubrir nidadas de ópalos, esto es para los mineros el pago a tanto esfuerzo, empeño, perseverancia y paciencia. Es una experiencia extraordinaria ver nacer el ópalo.

Es necesario hacer mención de que los mineros son dueños de las minas ya que pagan al gobierno por la explotación de ellas. Y son ellos los encargados de hacer todo lo antes mencionado, y una vez esculcada la rezaga o desperdicio se procede a tirar afuera de la mina donde uno le llama rezagadero  ya que ellos esculcan lo que los dueños de las minas tiran, y muchos de estos pepenadores se han encontrado ópalos de mucha calidad, y lo que ellos se encuentren es para ellos, también hay compradores que se dedican a mercar el producto de los pepenadores para luego ellos a su vez venderlos a los talleres de artesanías que existen en Magdalena.

Proceso Final del Ópalo


La pieza se extrae en bruto en forma de espécimen, provenientes de diversas minas, para posteriormente iniciar con su transformación, iniciando por la separación de la roca sobrante utilizando una cortadora circular que cuenta con un disco diamantado.


Como segundo paso se da forma en una forja que es un esmeril de piedra en agua, donde la piedra toma la forma que se requiera.


Así se envía a la siguiente fase que consiste en un proceso de tres lijas de diferente graduación de grano.


Para finalmente pasarla al lustre mediante una baqueta circular y un polvo de nombre selium de óxido el cual le proporciona el brillo natural al cristal y de esta manera es como el ópalo muestra sus mejores colores.